El reciente partido de la liga italiana que enfrentó a los romanos de la Lazio contra los milanises del Inter dejó para la posteridad una seña de calidad de uno de los mejores futbolistas de Europa: Zlatan Ibrahimovic.
martes, 9 de diciembre de 2008
Curiosidad malsana

Existe un comportamiento usual en algunos de los seres vivos más despiertos de la fauna. Gatos, reptiles e incluso algunos seres humanos se dejan llevar en ocasiones de forma inquisitoria por un comportamiento casual o continuado; un fenómeno llamado Curiosidad.
Ligado a los conceptos de investigación y aprendizaje, la curiosidad es un aspecto emocional que pretende descubrir el qué, dónde, cómo, cuándo y porqué de un sinfín de cosas, acontecimientos, acciones...; una interactuación con el entorno que estimula a su protagonista a la búsqueda de una respuesta. De hecho, gracias a ella se justifica el "leitmotiv" de hombres de ciencias y exploradores de todos los continentes a lo largo y ancho de la historia de la humanidad.
¿Pero qué ocurre cuando esa curiosidad va encaminada a la búsqueda de otras satisfacciones totalmente cuestionables?.
El morbo hace su aparición.
Puede que algunos de vosotros recordéis la historia del otrora ingenierio de telecomunicaciones estadounidense Nicholas Berg. Berg, afincado toda su vida en la periferia de Philadelphia decidió un día cualquiera sustituir en 2003 los fríos inviernos de su Pennsylvania natal por la calurosa Irak en plena guerra. En mayo de 2004 fue secuestrado por un escuadrón terrorista fundamentalista y tras una declaración abierta hacia el mundo occidental de éstos mediante un comunicado en árabe fue decapitado ante la imperturbable lente de una cámara de video, testiga directa de lo acontecido. Pocas horas después de tan macabro episodio, el video dió la vuelta al Globo y podía ser descargado en decenas de sitios web que se jactaban de poseer unas imagenes a las que cualquier internauta podía acceder, en ocasiones con el previo mensaje cliché de "puede dañar su sensibilidad como espectador".
Os haré una pregunta abierta. ¿Por qué querer ver esa grabación?. ¿Curiosidad mórbida?.
El caso de Berg es el paradigma para cuestionar éste tipo de materias. ¿Será que la sangre a borbotones tiene una especial esencia cautivadora para algunos?. ¿Quizá la tensión cautivadora de saber que un episodio macabro está esperándonos en los próximos veinte segundos de grabación?.
Hay quien podría encontrar el porqué en un comportamiento catártico del ser humano en descubrir. Sin embargo ante la existencia de las consabidas "snuff movies" esa teoría se viene abajo. El disfrute por el asesinato y la violación filmadas en un rollo de cinta supera cualquier coherencia y sentido lógico. El gusto por lo macabro es el gusto por la pura locura.
Aristóteles escribió en su obra Poética acerca del morbo que en ocasiones los seres humanos "gozamos el contemplar de las imágenes más exactas de las cosas que vistas nos es dolorosa". Será quizá cierto que en ocasiones el ver las realidades desde la comodidad de un sofá en el calor del hogar o desde el asiento de conductor de un vehículo al pasar cerca de un accidente de tráfico debe de aportar un halo de tranquilidad; una cálida manta que reconforta al ver el dolor como algo ajeno y sin ningún grado de afectación salvo en ocasiones para la conciencia: ¿aquella irónica aguafiestas...?.
P.D.: un pequeño homenaje a todos aquellos que sueñan con artículos en blogs que sólo permanecen en su mente.
Ligado a los conceptos de investigación y aprendizaje, la curiosidad es un aspecto emocional que pretende descubrir el qué, dónde, cómo, cuándo y porqué de un sinfín de cosas, acontecimientos, acciones...; una interactuación con el entorno que estimula a su protagonista a la búsqueda de una respuesta. De hecho, gracias a ella se justifica el "leitmotiv" de hombres de ciencias y exploradores de todos los continentes a lo largo y ancho de la historia de la humanidad.
¿Pero qué ocurre cuando esa curiosidad va encaminada a la búsqueda de otras satisfacciones totalmente cuestionables?.
El morbo hace su aparición.
Puede que algunos de vosotros recordéis la historia del otrora ingenierio de telecomunicaciones estadounidense Nicholas Berg. Berg, afincado toda su vida en la periferia de Philadelphia decidió un día cualquiera sustituir en 2003 los fríos inviernos de su Pennsylvania natal por la calurosa Irak en plena guerra. En mayo de 2004 fue secuestrado por un escuadrón terrorista fundamentalista y tras una declaración abierta hacia el mundo occidental de éstos mediante un comunicado en árabe fue decapitado ante la imperturbable lente de una cámara de video, testiga directa de lo acontecido. Pocas horas después de tan macabro episodio, el video dió la vuelta al Globo y podía ser descargado en decenas de sitios web que se jactaban de poseer unas imagenes a las que cualquier internauta podía acceder, en ocasiones con el previo mensaje cliché de "puede dañar su sensibilidad como espectador".
Os haré una pregunta abierta. ¿Por qué querer ver esa grabación?. ¿Curiosidad mórbida?.
El caso de Berg es el paradigma para cuestionar éste tipo de materias. ¿Será que la sangre a borbotones tiene una especial esencia cautivadora para algunos?. ¿Quizá la tensión cautivadora de saber que un episodio macabro está esperándonos en los próximos veinte segundos de grabación?.
Hay quien podría encontrar el porqué en un comportamiento catártico del ser humano en descubrir. Sin embargo ante la existencia de las consabidas "snuff movies" esa teoría se viene abajo. El disfrute por el asesinato y la violación filmadas en un rollo de cinta supera cualquier coherencia y sentido lógico. El gusto por lo macabro es el gusto por la pura locura.
Aristóteles escribió en su obra Poética acerca del morbo que en ocasiones los seres humanos "gozamos el contemplar de las imágenes más exactas de las cosas que vistas nos es dolorosa". Será quizá cierto que en ocasiones el ver las realidades desde la comodidad de un sofá en el calor del hogar o desde el asiento de conductor de un vehículo al pasar cerca de un accidente de tráfico debe de aportar un halo de tranquilidad; una cálida manta que reconforta al ver el dolor como algo ajeno y sin ningún grado de afectación salvo en ocasiones para la conciencia: ¿aquella irónica aguafiestas...?.
P.D.: un pequeño homenaje a todos aquellos que sueñan con artículos en blogs que sólo permanecen en su mente.
lunes, 8 de diciembre de 2008
Helpless love

Once upon a time all feelings and emotions went to a coastal island for a vacation. According to their nature, each was having a good time. Suddenly, a warning of an impending storm was announced and everyone was advised to evacuate the island.
The announcement caused sudden panic. All rushed to their boats. Even damaged boats were quickly repaired and commissioned for duty.
Yet, Love did not wish to flee quickly. There was so much to do. But as the clouds darkened, Love realised it was time to leave. Alas, there were no boats to spare. Love looked around with hope.
Just then Prosperity passed by in a luxurious boat. Love shouted, "Prosperity, could you please take me in your boat?"
"No," replied Prosperity, "my boat is full of precious possessions, gold and silver. There is no place for you."
A little later Vanity came by in a beautiful boat. Again Love shouted, "Could you help me, Vanity? I am stranded and need a lift. Please take me with you."
Vanity responded haughtily, "No, I cannot take you with me. My boat will get soiled with your muddy feet."
Sorrow passed by after some time. Again, Love asked for help. But it was to no avail. "No, I cannot take you with me. I am so sad. I want to be by myself."
When Happiness passed by a few minutes later, Love again called for help. But Happiness was so happy that it did not look around, hardly concerned about anyone.
Love was growing restless and dejected. Just then somebody called out, "Come Love, I will take you with me." Love did not know who was being so magnanimous, but jumped on to the boat, greatly relieved that she would reach a safe place.
On getting off the boat, Love met Knowledge. Puzzled, Love inquired, "Knowledge, do you know who so generously gave me a lift just when no one else wished to help?"
Knowledge smiled, "Oh, that was Time."
"And why would Time stop to pick me and take me to safety?" Love wondered.
Knowledge smiled with deep wisdom and replied, "Because only Time knows your true greatness and what you are capable of. Only Love can bring peace and great happiness in this world."
"The important message is that when we are prosperous, we overlook love. When we feel important, we forget love. Even in happiness and sorrow we forget love. Only with time do we realize the importance of love. Why wait that long? Why not make love a part of your life today?"
Caída de un meteorito
Os presento unas imágenes impactantes registradas por la videocámara de un coche patrulla de la policía de Edmonton, en Canadá: la caída de un meteorito en nuestro planeta.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Homenaje a Xavier Deltell

Aquí os presento un recopilatorio sobre uno de los mejores reporteros humorísticos de la televisión de nuestro país: el inigualable Xavier Deltell. Durante alguna que otra temporada se dió a conocer a nivel estatal por sus colaboraciones con el otrora programa de éxito Crónicas Marcianas, conducido por Javier Sardá.
En primer lugar somos testigos de todo un cuestionario callejero acerca de la relación entre los ciudadanos de a pie y el ejército, aprovechando la presencia en la ciudad condal de varios puestos informativos sobre empleos en la Armada. Imprescindible.
Seguidamente la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra es la protagonista de las peripecias y andanzas de tan singular personaje, que visita dicho emplazamiento en el que se sitúa el plató del antiguo programa La casa de tu vida. Al parecer, Clint Eastwood es español...
En tercer lugar, Deltell aprovecha la convocatoria de una manifestación nudista contra la contaminación global para hacer un seguimiento de ésta.
Y finalmente nuestro protagonista decide pasear sus dotes periodísticas en una de las ediciones del Festival Erótico de Barcelona...
En primer lugar somos testigos de todo un cuestionario callejero acerca de la relación entre los ciudadanos de a pie y el ejército, aprovechando la presencia en la ciudad condal de varios puestos informativos sobre empleos en la Armada. Imprescindible.
Seguidamente la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra es la protagonista de las peripecias y andanzas de tan singular personaje, que visita dicho emplazamiento en el que se sitúa el plató del antiguo programa La casa de tu vida. Al parecer, Clint Eastwood es español...
En tercer lugar, Deltell aprovecha la convocatoria de una manifestación nudista contra la contaminación global para hacer un seguimiento de ésta.
Y finalmente nuestro protagonista decide pasear sus dotes periodísticas en una de las ediciones del Festival Erótico de Barcelona...
viernes, 5 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
